El petróleo y la Bolsa viven la peor semana desde los primeros días de la guerra
La rápida solución a la guerra entre Irán y Estados Unidos que el mercado vislumbró hace una semana, cuando Teherán anunció la muy celebrada reapertura del estrecho de Ormuz, se ha disipado como un espejismo en el desierto. Las delegaciones de Teherán y Washington no se han reunido y el bloqueo sobre la vía marítima se aplica a rajatabla, intervenciones sobre buques (por parte de los dos bandos) incluidas. El mundo sigue privado de los hidrocarburos del golfo Pérsico y los inversores van perdiendo la paciencia después de una serie de prórrogas de las treguas que han servido para contener el escenario de escalada, pero poco más.
En este clima de recelo, el precio del petróleo ha retomado las subidas con fuerza: el brent se ha afianzado holgadamente por encima de los 100 dólares por barril, el nivel más alto desde la primera tregua (el 7 de abril) y acumula una subida del 17 % en la semana, la mayor desde que empezó el conflicto, el sábado 28 de febrero. En la semana posterior, el barril escaló más del 25%. Y, con los precios energéticos de nuevo al alza, las Bolsas retoman las caídas. Ha sido, también, la peor semana para el Ibex 35 desde el estallido del conflicto, con un retroceso del 4,3 %, tras caer más de un 1 % este viernes. En la semana que siguió al inicio de la contienda, el selectivo español se desfondó un 7%.
El consenso de los analistas coincide en que, mientras el Estrecho continúe cerrado, la tensión seguirá lastrando el ánimo del mercado y deteriorando las perspectivas económicas, acercando el temido escenario de una inflación más elevada y un crecimiento más débil, el escenario más incómodo para los activos de riesgo. Solo Wall Street se mantiene alejada del desánimo, apoyada en el empuje del sector tecnológico.
Tras ocho semanas de continuas idas y venidas, los mercados empiezan a desconfiar y solo esperan que EE UU e Irán vuelvan a sentarse a la mesa para alcanzar un acuerdo de paz definitivo que permita reabrir el estrecho de Ormuz. “Hasta entonces, es muy complicado que las Bolsas, especialmente las europeas, con un elevado componente cíclico entre sus cotizadas, puedan retomar la senda alcista”, tal y como señala Juan José Fernández-Figares, director de inversiones de Link Gestión, quien destaca que otros elementos, como la prórroga de tres semanas de la tregua en el Líbano anunciada el jueves, no son capaces de mover las expectativas. “Eso significa que el estrecho de Ormuz puede seguir bloqueado cerca de un mes más, lo que seguirá presionando al alza los costes energéticos y los riesgos estanflacionistas”, apuntan, más pesimistas, los analistas de MacroYield.
ver articulo completo en 5 Dias










