Tabla de pensiones mínimas para 2026: de la subida de cuantía por viudedad a la de jubilación
El pasado martes 23 de diciembre el Consejo de Ministros aprobaba la revalorización de las pensiones para 2026 como parte del paquete que el Gobierno llama “escudo social”. Esta noticia supone el incremento general del sistema es del 2,7%, de las mínimas sin cargas familiares es del 7% y de las mismas con cargas es del 11,4%.
A principios de año, estas cifras, que se han recogido en el Boletín Oficial del Estado, deberán ser convalidadas en el Congreso. Partidos como PP, Junts o PNV no garantizan su apoyo ya que denuncian que el Gobierno mezcla cuestiones como la revalorización de las pensiones con otros conceptos que habría que negociar de otra forma y por separado.
Las de viudedad con cargas familiares también aumentarán un 11,4%. Por lo tanto, los titulares con cargas familiares recibirán 17.592 euros al año, los titular con 65 años o con discapacidad en grado igual o superior al 65% tendrán 13.107 euros al año, los titulares con edades entre 60 y 64 12.263 y menores de 60 unos 9.932 euros al año.
Las pensiones por incapacidad permanente serán, si es una gran incapacidad y se tiene un cónyuge a cargo, de 26.786. Sin cónyuge, 19.660 y con cónyuge no a cargo de 18.662. La absoluta es, en ese mismo orden, de 17.592, 13.107 y 12.442. Cuando la pensión por incapacidad permanente es total y se tiene 65 años serán las mismas cuantías que la absoluta.
En cambio, si se tiene entre 60 y 64 años y se tiene un cónyugue a cargo, será de 17.592. Sin cónyuge, 12.263, y con cónyugue no a cargo de 11.591. Si es total derivada de una enfermedad común y menor de 60 será de 9.663 con cónyugue a cargo o sin cónyugue. Y 9.580 con cónyugue no a cargo.
Gasto en pensiones contributivas
El gasto de las pensiones contributivas en España aumenta de la mano del envejecimiento de la población. Según la Seguridad Social se trata de un récord que escala hasta los 189.598 millones de euros en 2025. Este dato supone un alza del 6,2% respecto a los 178.500 millones gastados en 2024 y del 13,1% respecto a 2023, cuando se destinaron 168.000 millones.
La presión creciente de esta partida en el gasto público conecta con la jubilación de la pobladísima generación del baby boom, la raquítica natalidad española y la mayor cuantía de las prestaciones de los que ahora acceden al retiro, junto a la revalorización conforme a los precios sellada por ley. Según las proyecciones de la Comisión Europea, España será el país de la OCDE que mayor proporción de su PIB dedique a pagar pensiones en 2050, un 16,8%.
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