La SEPI se dota de 1.000 millones de margen para financiar sus empresas y nuevas intervenciones

En un momento en el que el intervencionismo empresarial del Gobierno de Pedro Sánchez alcanza sus cotas más elevadas, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) se dota de mayor margen financiero para sus actuaciones. El holding, dependiente del Ministerio de Hacienda, volverá a los mercados de capitales tres décadas después para poder emitir hasta 1.000 millones de euros en pagarés.

La institución ha registrado un programa de pagarés en el mercado de renta fija de BME, el gestor de la Bolsa española, «con el objetivo de diversificar sus fuentes de financiación». Estos vienen a ser instrumentos financieros de deuda para poder captar dinero en los mercados de capitales de manera rápida, a corto plazo y más barato que con otras formas de financiación.

Con este producto, la SEPI podrá recabar dinero de los inversores de manera flexible, con el citado límite de 1.000 millones de euros. Por poner en contexto la cifra: a cierre de 2024, último año con datos, el holding tenía unos 3.510 millones de deuda con los bancos, es decir, préstamos, con lo que estos pagarés vendrían a representar alrededor de un 29% de la financiación bancaria que tiene ahora. Estos pagarés estarán dirigidos a grandes inversores y tendrán plazos de vencimiento de hasta un año.
Hasta la fecha, la SEPI venía sirviéndose de tres maneras de recibir fondos para operar. La primera de ellas, a través de las inyecciones de dinero público por parte del Ministerio de Hacienda, vía Presupuestos Generales del Estado; por ejemplo, para la entrada con un 10% en Telefónica, Hacienda inyectó 2.300 millones de euros a la SEPI para poder hacer la operación. La segunda manera en que recibe fondos es pidiendo créditos a la banca. Y la tercera, a través de los dividendos que le reportan las empresas en las que participa, como Indra, Telefónica, Enagás, Redeia o Airbus.

Pedir dinero a la banca no le sale gratis. El tipo medio de interés de las pólizas de crédito que tiene es del 3,248% y el de los préstamos es del 2,23%. Estas cantidades han ido en aumento, le suponen millones de euros a abonar en intereses y se prevé que sigan incrementándose por la guerra de Irán ya que el impacto del conflicto sobre la inflación obligará al Banco Central Europeo (BCE) a aumentar el precio del dinero, con lo que el coste de financiación para empresas e instituciones también va al alza.

Los pagarés (igual que otras formas de deuda) es una fórmula utilizada por las empresas para no depender solo de la financiación bancaria. Y a la SEPI, en este caso, la jugada le sale beneficiosa ya que estos instrumentos son más baratos que acudir a las entidades financieras y bastante rápidos en su emisión. Si la institución dependiente de Hacienda necesitara nuevas inyecciones de dinero, se servirá de esta línea en gran medida. Con todo, se trata de financiación a corto plazo, aunque la SEPI no suele operar con préstamos a muy largo plazo, a la luz de sus últimas cuentas anuales de 2024. Es habitual que año a año vaya renovando los préstamos que tiene con la banca, con lo que está habituado a lidiar con financiaciones a corto plazo.


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