La presión fiscal sobre las rentas de los hogares se ha disparado más de un 20% con el Gobierno de Sánchez
Es probable que haya notado en los últimos años que la nómina le cunde menos. No va desencaminado. La inflación ha encarecido de forma generalizada el coste de la vida y se ha comido la mayor parte de la mejora de los salarios que empresas y administraciones han acometido, especialmente en los tres últimos años, pero es que además la resistencia del Gobierno a adaptar el Impuesto sobre la Renta a la inflación ha alentado una subida histórica de la presión fiscal sobre las rentas de los hogares que desde la llegada de Pedro Sánchez al poder a principios de junio de 2018 acumula un alza superior al 20%.
El tipo medio efectivo de IRPF, que en otras palabras es el porcentaje medio que pagan los contribuyentes -incluidos aquellos que no presentan la declaración pero que sí pagan el impuesto vía retenciones- por la totalidad de las rentas que declaran a Hacienda, estaba en 2017, el último ejercicio fiscal antes de la llegada al poder de Sánchez, en el 12,5%, un nivel que ya entonces se situaba en el rango alto de la serie histórica iniciada en 1995. Ocho años después y tras experimentar un incremento nunca visto en los últimos 30 años se sitúa en el 15,1%, el quinto máximo histórico consecutivo del IRPF en ocho años de mandato.
En este periodo el porcentaje medio que Hacienda se queda del salario de los españoles vía retención ha pasado de ser del 15,3% a significar el 17,5% y el que se queda de las pensiones ha saltado aún más, de apenas el 7,6% (hay que recordar que hay millones de pensiones que apenas tienen retención) al 10,4%, al calor de una importante subida de las prestaciones, que, es oportuno recordarlo, lo único que ha hecho ha sido garantizar su poder adquisitivo. La deriva ha provocado una situación sin precedentes y es que el tipo fiscal medio que los hogares pagan por sus rentas del trabajo ha superado el tipo fiscal medio del IVA (15,1%). Los españoles pagan ya más impuestos por ganar un salario que por gastarlo.
Y esos porcentajes se quedan probablemente cortos porque se refieren únicamente a las retenciones que practica la Agencia Tributaria, a las que habría que sumar la cuantía cada vez más elevada que obtiene Hacienda en la campaña de Renta, que añadiría alguna décima a esos tipos medios. Desde la Agencia Tributaria se habla también del efecto de las rentas de capital, cuyo volumen se ha incrementado de forma sustancial en los últimos años y que además han sido objetivo de sucesivos subidas de tipos por parte del Gobierno, pero la realidad es que su peso en el total del IRPF apenas supera el 10% y su influencia sobre el tipo efectivo medio total es reducida.
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