Emiratos Árabes dinamita la OPEP para controlar su petróleo y presionar a los saudíes
Máxima agitación en Oriente Próximo. Emiratos Árabes Unidos abandonará la organización de países exportadores (OPEP) el próximo 1 de mayo. No se trata de un movimiento menor, como el que en su día supuso la salida de Qatar o Ecuador. Se trata de un giro de guión por parte del país emiratí que tiene un objetivo claro: desprenderse del control de Arabia Saudí y manejar sus propios flujos de crudo.
El anuncio llega en un momento muy frágil para la economía mundial, pero no es casual. La relación de Emiratos con la OPEP y, sobre todo, con Arabia, era tensa desde hacía años. De hecho, según explica a este periódico el CEO de Tempos Energía, Antonio Aceituno, este movimiento de salida ya estuvo muy cerca de producirse en la anterior crisis del petróleo de 2020 por la caída de precios.
Desde entonces, Emiratos ha reivindicado que tiene una mayor capacidad de producción y exportación, y que la limitación a poco más de tres millones de barriles al día -cuando puede producir hasta cinco- era excesiva. La situación estaba provocada por Arabia, que actúa como un «capo» al frente de la OPEP, con el control absoluto de las cuotas de venta que debe gestionar la organización.
El país emiratí ha considerado que era el momento de poner pie en pared, y finalmente ha anunciado su salida de la OPEP. «Emiratos lleva años produciendo muy por debajo de su capacidad real, bajo el límite de la cuota de la OPEP. En un contexto en el que el sistema energético global va a necesitar oferta urgente, mantener esa restricción no era sostenible ni política ni económicamente», explica José Parejo, consultor de riesgo estratégico, que asegura que para Emiratos liberarse de los límites de producción de la OPEP le supondrá miles de millones de dólares anuales.
El gran potencial económico y energético que ha alcanzado Emiratos en los últimos años ha sido un foco constante de tensión con Arabia Saudí. A nivel tecnológico ha sido capaz de superarlo en muchos segmentos de negocio y lleva tiempo con importantes inversiones en materia de extracción de crudo. Esta situación, explica Aceituno, se suma a su capacidad para diversificar su negocio energético y apostar de forma estratégica por las renovables.
La salida de Emiratos de la OPEP hay que leerla en clave geopolítica y podría ser el prólogo de un goteo de salidas dentro de la organización petrolera. El experto de Tempos Energía señala que la OPEP es un «cártel de desencuentros», y que nunca ha sido un grupo compacto.
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