Las pensiones dispararán el gasto por encima de los 240.200 millones este año
El inicio de la jubilación masiva de los nacidos en el ‘baby boom’ llama cada vez con más fuerza a la puerta de la Seguridad Social, lo que unido a la actualización automática de las pensiones con la inflación está acelerando el gasto. Este año, el coste de abonar las 14 pagas que reciben los más de 10,4 millones de pensionistas (incluidos los funcionarios pertenecientes a clases pasivas) volverá a batir nuevos récord, con el agravante de que no se esperan presupuestos. Teniendo en cuenta las nóminas contributivas, el ingreso mínimo vital (IMV) y las prestaciones por incapacidad temporal, el desembolso del sistema escaló ya el pasado año hasta los 240.169 millones, un 6,46% más. Escenario que, teniendo en cuenta los mismos factores de pago, se quedará corto este ejercicio.
La velocidad con la que se incrementa esta factura se explica por varios motivos. El primero de ellos, la actualización por ley de las nóminas con la evolución de los precios, que este 2026 han subido de forma general un 2,7%, un 7% en el caso de las mínimas y hasta un 11,4% las no contributivas, igual que el IMV. Los pagos y las actualizaciones se han convertido en el mayor desafío de las cuentas públicas en el medio y largo plazo, cuyo desembolso está lejos de ser cubierto por las aportaciones que realizan empresarios y trabajadores, lo que obliga a un esfuerzo del Estado con los impuestos para que se puedan realizar los compromisos de pago.










