La clientela nacional repite como aliado este verano, mientras los comensales extranjeros regresan poco a poco. El otoño se ve con optimismo: clásicos como Zalacaín o Lhardy resucitan y las inauguraciones no cesan.

Un vistazo al libro de reservas de un buen número de restaurantes de regiones como País Vasco, Cataluña, Galicia o Andalucía se traduce en un rotundo balance: apenas quedan algunas plazas libres para hacerse con una mesa en agosto, algo que ya empezó

Ver artículo completo en El Mundo

Recent articles

Subscribe to our newsletter

No Spam! Just valuable content — straight to your inbox.