Evo se ha anotado en sus últimas cuentas unos beneficios de 95,86 millones por la venta de tres carteras hipotecarias. La entidad, que se encuentra en un proceso de venta -aunque éste se ha visto aplazado por la falta de ofertas atractivas-, consiguió con estas plusvalías esquivar las pérdidas en 2017. Aún así no sirvieron para que registrara una caída de sus resultados de un 1%, hasta 23,8 millones de euros.

La cartera hipotecaria enajenada tenía una valor nominal de 721 millones y fue adquirida por el banco hace unos años a Citi y a General Electric. Ahora, ha sido comprada por el fondo Elliott.

Evo y su dueño Apollo han preferido mantener su estrategia de centrarse en préstamos al consumo y tarjetas, además de intentar sacar una mayor rentabilidad en una desinversión separada de este lote que junto al resto de activos.

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