Las acciones de Puig se hundían cerca de un 14% en los primeros intercambios de este viernes, a 15,25 euros, después de conocerse ayer a última hora que las negociaciones para una posible fusión con la americana Estée Lauder han terminado sin acuerdo. De esta manera, Puig borra todo lo ganado desde finales de marzo, cuando se oficializaron las negociaciones. Ambas compañías comunicaron ayer al mercado el fin de estas aproximaciones, que se catalogan de “fructíferas” pero sin que combinen sus negocios. Del lado de Estée Lauder, los títulos remontaban un 10% tras el cierre de la bolsa americana.
Las operaciones con acciones de Puig han tardado en casarse, y entonces han reflejado la fuerte caída, según recogen los datos oficiales de BME. Con la tendencia, la empresa del sector de la perfumería, la cosmética y el lujo se convierte en la más bajista del Ibex 35, que cotiza con ligeras subidas. Los inversores dudaban de que una compañía en plena reestructuración del negocio lograra sacar adelante la operación e integrar a la catalana sin dificultades.
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