La pretensión del presidente de ACS, Florentino Pérez, de adquirir Autostrade per l’Italia (Aspi), la mayor operadora de autopistas de Italia, y crear una plataforma en el mundo con Abertis se ha difuminado definitivamente después de que el consejo de administración de Atlantia rubricara ayer la aceptación de la oferta emitida por el banco público CDP, el fondo australiano Macquarie y la gestora estadounidense Blackstone.

Ahora, el grupo de infraestructuras español, que no llegó a presentar una propuesta vinculante por Aspi, tiene que encontrar destino para los cerca de 5.000 millones de euros que ingresará inicialmente por la venta del grueso de su negocio de servicios industriales a la gala Vinci.

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